Pedri González, el prometedor mediocampista del FC Barcelona, ha expresado su alegría tras la clasificación del equipo para la final de la Copa del Rey. Sin embargo, el canario no se deja llevar por la euforia y ha hecho un llamado a la autocrítica. "No somos invencibles; hemos tenido tropiezos en el camino. Es crucial que analicemos nuestras actuaciones y corrijamos los errores, porque siempre hay algo que mejorar", afirmó Pedri, quien se prepara para un intenso duelo contra el Real Madrid.
El joven futbolista también compartió sus expectativas sobre el enfrentamiento con los merengues, señalando que "no será un desafío sencillo. Ojalá podamos replicar las actuaciones que hemos tenido en otros encuentros contra ellos". Su confianza en el equipo es palpable, y su deseo de ofrecer un buen espectáculo en la final es evidente.
En la misma línea, Alejandro Balde, el lateral izquierdo del Barça, se mostró entusiasmado por el resultado obtenido en las semifinales. "Estamos muy contentos por haber llegado hasta aquí. La química entre los jóvenes del equipo es notable; pasamos mucho tiempo juntos y eso se refleja en el campo", comentó Balde.
El defensor también habló sobre su desempeño en el partido, donde ocupó una posición más adelantada en los últimos minutos. "Es un rol en el que me siento cómodo, y creo que puedo aportar mucho al equipo desde allí", añadió Balde, quien ha demostrado ser una pieza clave en el engranaje del equipo.
Ambos jugadores, con su frescura y talento, son parte fundamental de un FC Barcelona que busca recuperar su estatus en el fútbol español. La final de la Copa del Rey no solo representa una oportunidad para alzar un trofeo, sino también para demostrar que la nueva generación de futbolistas está lista para asumir el desafío y competir al más alto nivel.